Los ‘Gatsby benchmarcks’ sobre la orientación profesional en las escuelas

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  • Sir John Holman explica el proceso de investigación y la búsqueda de evidencias para elaborar la Good Career Guidance en la que, después, se ha basado el Gobierno británico para su política educativa de orientación académico-profesional

Cuando Sir John Holman comenzó su investigación sobre orientación profesional en la escuela para la Gatsby Foundation no podía imaginarse que su resultado iba a tener tanta influencia en el sistema educativo de sus país. “Es muy emocionante”, declaró con modestia a diversos medios de comunicación españoles a los que la Fundación Bertelsmann había reunido para que el veterano profesor británico nos explicara los resultados de su investigación en Reino Unido.

Aquel proyecto que comenzó en 2014 concluyó con la definición de un modelo de referencia para que los centros educativos británicos pueden llevar a cabo una estrategia integral de orientación académica y profesional para sus alumnos de Secundaria. La llamada Good Career Guidance, se compone de ocho indicadores, conocidos como los Gatsby benchmarcks, que sirven como guía y como pauta de qué hacer –y cómo– desde el centro y desde el aula.

Y hoy, esos ocho indicadores constituyen la base de la estrategia de orientación profesional definida por el Gobierno británico, en lo que constituye un ejemplo internacional de política pública basada en evidencias.

El Ministerio de Educación británico se ha marcado como primer objetivo que la orientación profesional sea parte del proyecto educativo en 3.500 centros británicos que imparten Secundaria, según contó el propio Sir John Holman.

“Es muy importante para la movilidad social hacer orientación académica y profesional en los colegios”, incidió Sir John Holman en su comparecencia ante los medios. Según explicó, muchos niños no tienen en su familia referencias de profesiones de cualificación alta ni van a encontrar en sus familias consejos sobre trayectorias académicas que le lleven hacia unas profesiones u otras. “Esos consejos deben recibirlos en el colegio. Es muy importante desde el punto de vista social que la escuela haga eso”.

Sir John Holman, durante su conferencia sobre orientación profesional ante equipos directivos de colegios españoles el pasado 14 de marzo en Madrid.

Sir John Holman, durante su conferencia sobre orientación profesional ante equipos directivos de colegios españoles el pasado 14 de marzo en Madrid.

¿Qué tipo de orientación había en los colegios ingleses antes de adoptar esta visión estratégica e integral? “En los colegios de Reino Unido teníamos un asesor encargado de esas labores, pero no era suficiente. Y entre los asesores de los colegios y los empleadores no había conexión alguna, cuando tienen que ser la misma cosa. Nos hemos dado cuenta de que hay que unirlos en un momento clave”, señaló el investigador, en referencia a los años escolares previos a que los estudiantes tengan que tomar decisiones sobre su futuro.

Cuando sir John Holman comenzó su investigación en busca de evidencias que sostuvieran el proyecto de la Gatsby Foundation, visitó escuelas de los países considerados con mejor sistema de orientación académica y profesional: Finlandia, Holanda, Canadá, Alemania, Hong Kong e Irlanda. Y una de las cosas que el investigador vio claras es que aquella labor estratégica no debía depender de una sola persona, sino que era una tarea compartida por profesores, familias, tutor, y también agentes externos a la escuela.

De igual manera, la orientación no era algo que se resolviera con una sola acción o con una serie de acciones en un corto periodo de tiempo –“no es un one shot, apostilla Juanjo Juárez, senior Project Manager de la Fundación Bertelsmann–, sino que tenía que ser algo que permeara en el alumno a lo largo de varios años, antes de verse obligado a tomar decisiones académicas y profesionales.

Las evidencias generadas fundamentaron la Good Career Guidance y sus ocho indicadores para las escuelas, que son los siguientes:

  1. El centro debe tener un programa de orientación académica y profesional estructurado y reconocido por la dirección, los docentes, los alumnos y sus familias, y también por los empleadores locales (servicios de empleo y empresas).
    2. Los alumnos y sus familias deben tener acceso a información de calidad sobre las futuras opciones de estudio y las diferentes profesiones relacionadas con ellas.
    3. Tener acceso a asesoramiento personalizado, de acuerdo a los intereses y características de cada alumno.
    4. Vincular el contenido curricular con las diferentes carreras profesionales, incidiendo en la amplia variedad que revisten las asignaturas STEM.
    5. Tener encuentros con empleadores (empresas y representantes sectoriales del mercado laboral)
    6. Tener experiencias de primera mano, por ejemplo, con visitas diferentes lugares de trabajo
    7. Todos los alumnos deben conocer la amplia variedad de oprtunidades de aprendizaje disponibles: en cuanto a estudios y especialidades, como los lugares en los que se estudian.
    8. Todos los alumnos deben tener una entrevista personal con un asesor experto en orientación profesional.

Esos ocho indicadores han sido adoptados por la Fundación Bertelsmann para su modelo de referencia de orientación profesional para centros educativos. La fundación, que lleva desde 2014 implementando un programa de orientación profesional coordinada para colegios e institutos, da un salto ahora con la adopción de los Gatsby benchmarks al sistema educativo español. Además, a los ocho indicadores, añade otros dos, fruto de su experiencia con los centros educativos españoles.

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