Repensar la docencia sin miedo

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El Debate Docente impulsado por Proyecto Atlántida y Fundación Cotec logra un alto grado de consenso en redefinir y reformar la profesión docente en sus diferentes dimensiones

Consulta aquí las conclusiones del Documento Base acordado

En septiembre presentarán los resultados de la encuesta al profesorado y en noviembre entregarán a la Administración y a la Universidad su documento final de análisis y propuestas

Jesús Manso, Javier Valle, Mariano Fernández Enguita y José Antonio Marina, en el debate celebrado el pasado mes de junio en la sede de la Fundación Cotec.

Cada profesor, en su aula, y así puede pasar décadas sin otra perspectiva. Con suerte, compartirá prácticas, ideas y recursos con otros colegas. Cada centro, absorbido por la organización y la burocracia, intentando arraigar su funcionamiento en rutinas y protocolos. Cada universidad formando a miles de maestros de los que sólo ejercerá el 20% y que se foguearán solos en su aula cometiendo los mismos errores que sus antecesores. Cada Administración examinando a miles de opositores sin garantías de que los que aprueban sean los mejores docentes…

La docencia, en toda su complejidad, y tan dependiente de diversos factores (institucionales, culturales, sociales, curriculares, competenciales…) lleva años metida en una inercia impulsada por vicios que la alejan de la eficacia que la sociedad espera de ella. Y cualquier estudio y observación sobre su mejora se perciben –porque así se presenta no pocas veces– como una crítica al docente.

Todo esto no lo dice ningún político, ni ningún gurú abanderado de metodologías milagrosas, ni ninguna empresa vendedora de plataformas y herramientas.

Esto es el punto de partida del Debate Docente que ha impulsado el Proyecto Atlántida con la Fundación Cotec, y que ha sumado la colaboración de investigadores y expertos como Mariano Fernández Enguita, José Antonio Marina, Carmen Pellicer, Jesús Manso, Javier Valle, Carlos Magro (Educación Abierta), y concitado el apoyo de gran parte de los representantes de la comunidad educativa, así como también de partidos políticos.

PP, PSOE y Ciudadanos están pendientes de qué sale de ese debate. E igual que el equipo ministerial saliente (del PP), el equipo entrante (del PSOE) conoce los trabajos del Debate Docente, su vocación de pluralidad y de encontrar puntos de común acuerdo; y también conoce –y espera– el final de su hoja de ruta, que es elevar sus conclusiones a las Administraciones y a las universidades, en cuya mano está la toma de decisiones respecto al modelo docente.

Dice el Documento Base que han acordado que la docencia es una profesión “débil”, aunque tenga muchos profesionales “fuertes”. El objetivo de Atlántida y sus aliados es analizar la profesión docente (su formación inicial y continua, su acceso, su ejercicio, su función en la sociedad, sus recursos, su trayectoria) y repensarla de acuerdo a los retos de la sociedad de hoy, eliminar los vicios que la lastran, llenar sus lagunas y atender sus carencias. En definitiva, “fortalecer” la profesión.

Ainara Zubillaga (Fundación Cotec), Carmen Pellicer (Fundación Trilema), Florencio Luengo (impulsor del Debate Docente en Proyecto Atlántida) y Jesús Manso (Universidad Autónoma de Madrid), en el debate mantenido el pasado 7 de abril en la sede de Cotec.

Evidenciado el fracaso del último intento de acuerdo político en torno al sistema educativo, Florencio Luengo, impulsor del Proyecto Atlántida y del Debate Docente, recalca la “pluralidad” de la plataforma de trabajo que se ha constitudo y la vocación de acuerdo, de buscar aquello en lo que coinciden los propios docentes, para entregárselo a quienes no han sido capaces de acordar nada.

“Buscamos por abajo lo que no se ha podido por arriba”, define Florencio Luengo. “Queremos indicarles a quienes corresponda tomar decisiones por dónde pueden ir para conseguir acuerdos”, precisa.

Es “un trabajo riguroso, plural, muy meditado”. No responde a intereses particulares ni a presiones externas ni a calendarios electorales.

De momento, el proyecto puede presumir de que todos sus participantes reman a favor. “Vemos el corto alcance de las políticas que unos y otros han puesto en marcha. Sabemos que no se puede avanzar si no hay estabilidad y sabemos adónde nos lleva estar golpeando continuamente al contrario”, advierte Luengo.

Ainara Zubillaga, directora del Área de Educación de Fundación Cotec.

“De momento las cosas están saliendo bien”, señala prudente Ainara Zubillaga, directora del Área de Educación de Cotec. “Hemos logrado una participación alta y variada, y hemos establecido una manera de trabajar basada en el diálogo abierto y plural, donde todos estén representados, y redactar un documento marco en el que todos se vean reflejados”.

“Nuestra misión”, explica Zubillaga, “consiste en identificar aspectos con los que se puede empezar a hablar para legislar en favor de un cambio y también aquellos aspectos que generan rechazo absoluto”. Y añade: “En Educación siempre se han intentado los cambios de arriba hacia abajo, y creemos que es más difícil eso que promover el cambio de abajo hacia arriba”.

Atlántida y Cotec inauguraron el debate el pasado mes de enero. Fueron sumando voluntades y participaciones; lanzaron una encuesta al profesorado en el último mes –“una manera de dar voz a maestros y profesores”, apunta Zubillaga– y reunieron a los agentes más relevantes en la reflexión sobre educación que se ha hecho en España en los últimos años.

Carmen Pellicer, directora de la Fundación Trilema.

Aparte de los citados investigadores académicos también han participado en la reflexión conjunta que se ha ido construyendo a lo largo de estos meses actores clave de nuestro sistema educativo como la Confederación de Centros de Enseñanza (CECE), Escuelas Católicas, la plataforma Mejora tu Escuela Pública, la confederación de asociaciones de padres Concapa o la Asociación Nacional de Editores de Libros (ANELE), que además forma parte de la gestora.

En el grupo “de observadores invitados” han accedido estar todos los sindicatos y todos los partidos políticos, salvo Podemos e IU.

Carlos Magro, vicepresidente de la asociación Educación Abierta.

Hasta este verano y tras varias reuniones, han conseguido elaborar un documento base precisando diferentes niveles de intervención para la mejora de la profesión docente. Tras las vacaciones publicarán los resultados de la encuesta online realizada al profesorado. Y para noviembre prepararán el documento final de conclusiones, en el que se plantearán las diferentes medidas acordadas pero los diferentes escenarios contemplados y con sus correspondientes consecuencias.

Ese documento final será presentado en noviembre y se entregará al Ministerio, a las administraciones autonómicas y, también a las universidades que forman a los futuros profesores, pilar fundamental de cualquier cambio.

Preguntamos a Florencio Luengo cómo puede afectar al Debate impulsado el hartazgo de la comunidad docente tras tantos años de cuestionamiento de su papel en la sociedad, de su ejercicio profesional, de su autoridad; y a ello se suman los continuados recortes en los centros.

Responde que no por ese hartazgo hay que dejar de intentar algo que es necesario y urgente. Pero, en culaquier caso, señala, “el documento final debe venir acompañado de una gran campaña de reconocimiento del docente”.

Jesús Manso, vicedecano de la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro de la gestora del Debate Docente (en representación de ANELE) apunta: “No hay que culpabilizar a nadie, pero hay que admitir que la profesión ha cambiado”.

El objetivo de Atlántida y Cotec abarca mucho más que definir un modelo de profesión docente, que es el primero de los cometidos por constituir la docencia el primer pilar sobre el que se asienta la educación.

El mismo formato de reuniones, recogida de aportaciones, encuestas y búsqueda de puntos en común se llevará a cabo también en otros temas fundamentales de la educación de un país:

  • Las características del sistema y su estructura básica: justo este martes comenzaron los trabajos conjuntos para sentar las bases de eso mismo.
  • Un modelo educativo de consenso
  • El currículum.
  • La evaluación (de centros y profesores).
  • Por último, la financiación necesaria para cada uno de los puntos anteriores.
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