El acuerdo de Gobierno y CCAA prioriza la enseñanza presencial y obliga a usar mascarilla desde 6 años

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La Conferencia Sectorial de Educación y Sanidad de este 27 de agosto nos ha dejado, por fin, un mínimo común denominador para todos los colegios de España en cuanto a medidas contra el contagio de Covid-19 y una aproximación sobre lo que habrá que hacer cuando se detecten casos positivos en un centro. La novedad reside, más que en las medidas básicas planteadas, en el compromiso generalizado respecto a ellas.

Los consejeros de todas las comunidades autónomas –salvo País Vasco, que alegó exclusividad competencial– se adhirieron a la declaración de actuaciones frente al Covid-19 presentada por el Gobierno, que reúne 23 medidas y 5 recomendaciones. El acuerdo implica el compromiso de mantener las escuelas abiertas durante todo el curso y la máxima presencialidad posible, “priorizándola” al menos hasta 2º de la ESO.

“Los centros educativos se mantendrán abiertos durante todo el curso escolar asegurando los servicios de comedor, así como el apoyo educativo a menores con necesidades especiales o de familias socialmente vulnerables, siempre y cuando la situación epidemiológica lo permita”, señala la nota de prensa divulgada tras la reunión.

La suspensión de la actividad lectiva se considera una medida excepcional que sólo podría adoptarse en caso de transmisión descontrolada en una comunidad autónoma.

Las medidas de prevención, higiene y prevención de la salud son las siguientes:

  • Mascarilla obligatoria a partir de los 6 años. (En el transporte escolar, recomendable también de 3 a 5 años).
  • Distancia interpersonal de 1,5 metros en aulas y comedores (salvo en los grupos de convivencia estable).
  • Grupos de convivencia estable con un solo profesor en Infantil y el primer ciclo de Primaria “para que los niños puedan socializar y jugar entre sí”. Se recomienda extenderlo a cursos superiores. En esos casos, no se aplicarán los criterios de limitación de distancia.
  • Lavado de manos con jabón o gel hidroalcohólico al menos 5 veces al día.
  • Toma de temperatura diaria al inicio de cada jornada. Aquí no se especifica que tenga que ser en el centro escolar.
  • Fomentar la actividad lectiva al aire libre, tanto como sea posible.
  • Ventilación frecuente, al menos durante 10-15 minutos: entre sesiones, durante el recreo y el comedor…
  • Intensificación de la limpieza y desinfección.
  • En el comedor, se asignarán puestos fijos a cada niño para todo el curso. La distancia intersonal puede reducirse en los grupos de convivencia estable.
  • Todos los centros deberán designar a una persona responsable para los aspectos relacionados con el COVID-19.
  • El alumnado debe recibir educación para la salud y sobre la prevención de contagio.

Casi todas ellas ya figuraban en la guía elaborada por los Ministerios de Educación y Sanidad el pasado mes de junio. Lo que se echaba en falta en aquella guía y ha suscitado mucha inquietud entre docentes y familias era qué ocurrirá en caso de contagio en un centro.

En la Conferencia Sectorial de este 27 de agosto el Gobierno ha propuesto a las CCAA que cuando un niño o un docente tenga un diagnóstico médico de coronavirus, la actividad lectiva se mantendrá y los contactos estrechos que haya tenido el paciente deberán quedar en cuarentena. Así lo plantea la ‘Guía de actuación ante la aparición de casos de Covid-19 en centros educativos’ que Sanidad presentó este 27 de agosto a las CCAA para su acuerdo en el marco de la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

Esta guía también establece como ejes de actuación evitar la asistencia al centro de personas sintomáticas; el aislamiento precoz y referencia al sistema sanitario de las personas con síntomas, y el mantenimiento de la actividad lectiva extremando precauciones hasta los resultados de las pruebas diagnósticas.

Decepción de la comunidad educativa

Los sindicatos han mostrado su decepción por que el Gobierno central no se haya pronunciado sobre aspectos en los que encontramos diversidad de criterios y de intervenciones entre las CCAA y que tienen que ver con una mejora de los recursos y de la inversión pública, y con la adaptación curricular. Por ejemplo:

  • Ratios mínimas por aula e incremento de plantillas.
  • Incorporación de una enfermera escolar en cada centro para que sea la persona que coordine todas las actuaciones contra el Covid-19.
  • Regulación de espacios alternativos.
  • Protección del profesorado de mayor edad.
  • Realización de pruebas PCR y estudios serológicos.
  • Principios básicos para un plan de educación a distancia.
  • Reformulación del currículum académico.

Las asociaciones de padres echaron en falta que el Gobierno concretara alguna medida relacionada con la conciliación familiar para poder dejar a los niños en casa si tienen síntomas compatibles con Covid-19, si se les diagnostica la enfermedad o si han estado en contacto con casos confirmados y deben hacer cuarentena.

Respecto a esto último, la ministra Isabel Celaá anunció que el Gobierno está «trabajando en diversas posibilidades» como un permiso retribuido o una baja por tener que cuidar a un niño que está cuarentenado, pero que aún está sin concretar.

La posición de CECE

Por su parte, la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) considera que las medidas derivadas de la Conferencia Sectorial «no han variado mucho las actuaciones y los protocolos que los colegios ya han venido preparando durante el verano». «En estos días los están adaptando a las últimas instrucciones de las autoridades sanitarias y educativas», señala el presidente de CECE, Alfonso Aguiló.

Respecto a las críticas de parte de la comunidad educativa diciendo que esta reunión preparatoria del inicio de curso ha llegado tarde, Alfonso Aguiló admite que «la coordinación entre autonomías y gobierno central podrían ser mejores», pero aboga por no ampararse en críticas y por trabajar –cada uno en el ámbito que le corresponda– para garantizar la máxima seguridad de todos. Un llamamiento que se hace extensivo a administraciones, equipos directivos, docentes y familias.

En aquellas autonomías en las que más recientemente se han establecido ratios máximas de alumnos por aula, el presidente de CECE, Alfonso Aguiló, ha pedido flexibilidad y adaptación a las posibilidades de cada colegio para que en aquellos casos en los que sea imposible desdoblar grupos, puedan adoptarse otras medidas de protección y prevención. Y espera que por parte de los centros exista el más riguroso compromiso con la seguridad de los alumnos y los trabajadores, aunque siempre teniendo en cuenta que el riesgo cero no existe.

Para Alfonso Aguiló, el riesgo de contagio se disminuye verdaderamente extremando la observancia en el uso de la mascarilla, la intensificación de la limpieza y la ventilación, el lavado frecuente de manos, el compromiso de quedarse en casa ante el más mínimo síntoma compatible con coronavirus y procurando que los niños no se mezclen con otros niños fuera del colegio. «Nos corresponde a todos ser escrupulosamente responsables», señala Aguiló, que considera contraproducente entrar a cuestionar las decisiones de las administraciones a pocos días de empezar el curso y llevar la contienda política a las aulas.

El presidente de CECE también considera clave «una estrecha colaboración de toda la comunidad educativa para lograr que se lleven a la práctica todas las medidas previstas dentro de un ambiente positivo y de confianza».

 

 

 

 

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