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«Los niños nos miran»

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En el Día Universal del Niño recordamos el llamamiento del profesor italiano Franco Nembrini a que las familias pierdan “el miedo a educar” y piensen más en el testimonio de felicidad que son para sus hijos que en un paquete de ideas y conocimientos que meterles en la cabeza.

Si algún padre o madre llegó a la conferencia de Franco Nembrini agobiado, hastiado, preocupado por los problemas que le dan sus hijos pequeños, por la energía que le consumen o por la inquietud ante su futuro, una hora escuchándolo bastó para recuperar las fuerzas, para relativizar las preocupaciones y para centrar el foco.

El profesor italiano, autor de El Arte de Educar (Encuentro, 2013), fue el último ponente del XXI Congreso Católicos y Vida Pública, que se celebró del 15 al 17 de noviembre en la Universidad San Pablo CEU, de Madrid. La esencia de su conferencia trascendió las creencias religiosas y apuntó directamente a la preocupación de las familias por el rumbo de sus hijos en esta sociedad compleja y convulsa.

“Hoy en día parece que no podemos educar a un niño si no tenemos al ‘equipo completo’ con nosotros”, ironizó Nembrini. Se refería al psicólogo, el pedagogo, el maestro, el profesor de inglés, el pediatra, el logopeda, el entrenador deportivo, las clases de música… Su objetivo era llamar a las familias a perder el miedo a educar y a centrar el foco en el ejemplo que dan a los hijos, en nuestra actitud adulta ante la vida, que están viendo y aprendiendo permanentemente.

El profesor italiano, autor de El Arte de Educar, pronunció la conferencia de clausura del XXI Congreso Católicos y Vida Pública.

El profesor italiano Franco Nembrini, autor de El Arte de Educar, pronunció la conferencia de clausura del XXI Congreso Católicos y Vida Pública.

“La educación es algo que ocurre simplemente incluso si no lo quieres hacer”, apuntó Nembrini. “Es ese sentimiento de la vida que le transmite un adulto a un niño”. “Los niños te miran; te miran todo el tiempo. La cuestión es lo que ven cuando nos miran”. “No podemos hablarles de felicidad” porque “ellos saben si estás feliz o no”. Ésa es la idea de felicidad que ellos interiorizan.

“Estamos acostumbrados a que la educación es meter cosas en la cabeza”, advirtió. Pero “la educación es testimonio”, subrayó. Por ello, “la emergencia de la educación no son ellos, somos nosotros”, alertó.

El profesor italiano, que imparte Lengua, Literatura e Historia en Secundaria, no eludió entrar en situaciones de extrema dureza porque las ha visto en sus propios alumnos. “Para ser como mi padre, prefiero drogarme”, ha oído ha decir a más de uno.

“El niño tiene que ver grandeza en el adulto; tiene que morirse de envidia al verte y preguntarse; ‘¿cómo están papá y mamá tan contentos en un mundo tan difícil?’». Recomendó a padres y madres que nos mostremos ante ellos como seres sin miedo y capaces de hacer frente a la maldad que hay en el mundo, más que como seres temerosos que eluden enfrentarse.

“Es verdad que hay preocupaciones: el teléfonbo móvil, la pornografía, las drogas… Y de eso hay que hablar, por supuesto”, admitió. Pero la cuestión, reiteró, es que lo más determinante para el futuro de un niño es lo que ven los hijos en su padre y su madre.

Esto trae a colación una encuesta reciente de LingoKids, plataforma digital de aprendizaje del inglés. Preguntaron a 200 niños menores de 8 años por sus ídolos y a quién o quiénes les gustaría parecerse de mayores. El 39% respondió que sus padres son sus principales ídolos, las figuras que más admiran y a quienes más les gustaría parecerse. Y ello pese a la influencia creciente de los contenidos audiovisuales que ven en la televisión y en YouTube. La pregunta es: ¿39% son pocos?

 

 

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