ACTUALIDAD DOCENTE

Información y reflexión sobre educación.

  Una publicación de

PROGRAMAS EDUCATIVOS EN EL EXTRANJERO DE CECE

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr +

“En solo diez meses un alumno adquiere unos conocimientos que tardaría años en conseguir de otro modo”

Además de la salud, nada preocupa más a las familias que el futuro de sus  hijos. Las estadísticas indican que para reducir esta incertidumbre los padres concentran su energía en proporcionarles la mejor educación a su alcance, eligiendo un colegio en el que puedan depositar su confianza, con recursos adecuados y con el ideario más ajustado a su modelo familiar.

Para complementar lo que sus hijos adquieren a través del sistema educativo español se perfilan como ideales los programas académicos internacionales.

El papel de los padres y el colegio

Además del estudiante, los padres y los colegios desempeñan un destacado papel protagonista en el desarrollo de estos programas.

No estamos hablando solo de la decisión de elegir y contratar un programa internacional, sino de la necesaria involucración familiar y escolar antes, durante y después del mismo.

Esta es una experiencia compartida desde distintas ópticas por la familia y por el entorno escolar, ya que se da una situación extraordinaria en la que un miembro deja de convivir provisionalmente en su hogar y en su colegio para hacerlo en un lugar alejado y muy diferente.

¿Por qué estudiar en un año en el extranjero?

Estudiar un curso completo en el extranjero es un compromiso con la excelencia educativa que se puede realizar con éxito en distintos destinos y que, cada vez, es más demandado por las familias españolas. Proponemos como más interesantes: Canadá, Estados Unidos, Irlanda y Francia.

Cuantas más herramientas posea una persona (competencias lingüísticas en diferentes idiomas, capacidad de adaptación, habilidades y técnicas sociales…) más oportunidades tendrá a su disposición para desenvolverse en su vida.

Adquirir todos estos conocimientos implica una gran inversión en tiempo, recursos y esfuerzo. El tiempo es una noción muy  apreciada por todos, sin embargo no se trata solo de acortar los tiempos de aprendizaje, sino de que estos periodos alcancen cotas de rendimiento eficaces.

Por ello resultan impresionables fórmulas de aprendizaje que lo rentabilicen al máximo, como cursar un año en el extranjero. Los beneficios de estos programas anuales no solo se aprecian a medio y largo plazo.

Los datos ponen de manifiesto que el fracaso escolar entre los estudiantes españoles cuando cursan estudios en otros países es muy bajo (en torno al 1%), lo que resulta muy motivador para padres y colegios.

Aunque cursar un año escolar en el extranjero es la fórmula más enriquecedora y completa para un alumno, en ocasiones no es posible por diversas circunstancias.  La opción llamada “Inmersión Escolar Corta” es un programa a valorar en estos casos.

Estas estancias cortas alcanzan un nivel de aprovechamiento muy satisfactorio, mejoran extraordinariamente las competencias en inglés y aportan una interesante experiencia internacional.

La duración más extendida es de un trimestre escolar, que equivale a la primera evaluación española. Los alumnos inician el programa a finales de verano (agosto o septiembre) y regresan antes de las vacaciones de Navidad.

Los alumnos españoles se incorporan a las aulas de destino en su curso correspondiente y se alojan durante su estancia en familias anfitrionas en régimen de pensión completa. Estos estudios no son convalidables en ningún destino.

La apuesta de CECE

Son muchos los padres que optan por estos programas internacionales, poder ofrecerlos desde CECE nos permite afianzar nuestra presencia en las aulas y proporcionar a los colegios una herramienta para poder organizar la salida de estos estudiantes desde dentro.

Con este fin CECE ha creado el Departamento Internacional Study Abrad 12-18 como una apuesta por ofrecer a nuestros colegios y a sus familias programas en el extranjero asentados en los principios de confianza, seguridad y protección de sus alumnos.

La clave radica en la selección del equipo, tanto interno como externo, para la puesta en marcha del proyecto, formado por personas con una larga trayectoria profesional relacionada con la educación internacional, con un profundo conocimiento del sector, de los distintos destinos y sus respectivos sistemas educativos, así como de sus escuelas y sus familias y que dispone de la sensibilidad que exige tratar con niños, adolescentes y padres.

Ana Atienza, Ana Alonso, ambas de CECE, y el personal de theIEX Educación, empresa seleccionada para la operativa de la gestión internacional, estarán en disposición de ampliar cuanta información puedan requerir federaciones, colegios y familias.

Comparte.